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Diario – 10 de Diciembre de 2020

Voy a darte una poderosa razón para esto de aprender a pensar de forma critica y creativa:

«Lo que sabes hoy, probablemente mañana ya no te sirva. Muy probablemente»

Voy a darte otra, más poderosa:

«La conciencia humana es la principal causante de la evolución de la especie. Pero, si no hay mente, no hay conciencia. Así que, una mente bien organizada, dará como resultado una conciencia bien desarrollada. La conciencia es en realidad la garante de la preservación de la especie. Su no-práctica pone en serio riesgo su continuidad»

Y esto último es lo que más trabajo cuesta entender, según el grado de egocentrismo que mantengamos.

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Copiar y pegar, dicen…

En realidad esto no es nada nuevo. Mucha gente lo hace. Hace ya algunos meses alguien me preguntó, “¿no te molesta que te copien las ideas?“

La cuestión es, ¿se pueden copiar las ideas? ¿y de que sirve?

Lo que quiero decir es, que yo puedo copiar un dibujo, puedo copiar un texto o una frase, e incluso puedo copiar la receta del bacalao ajoarriero… ¿pero las ideas?

Una idea es, digamos, resultado del pensamiento en acción. Es producto de una génesis.

Pero lo verdaderamente relevante siempre es el proceso, y no su producto. Si copias un producto sin comprender su génesis, no tendrás nada. Mañana volverás a la casilla de salida: el vacío de tu mente. Aquí reside la esencia del riesgo que supone asumir discursos ajenos, sin más.

Sin embargo, cuando comprendes su génesis, no necesitas copiar el producto. Tu motivación te conducirá a crear el tuyo propio, resultado de tu propia génesis. Porque también conviene recordar, que no es lo mismo sentirse una persona motivada, que ser una persona sugestionada.

Las ideas, al igual que tus pensamientos, es algo que tú haces. Y es para ti, para siempre. Podrán servir a otras personas de inspiración, pero nunca perderás tu dominio sobre tus ideas, porque lo hiciste tú.

Hace un par semanas mientras tomaba el desayuno, cogí una de esas servilletas que llevan frases escritas, decía «los buenos días no se dan, se hacen». Y pensé, «anda mira, como el Amor»

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El efecto Reiki: por qué nada es gratis

Hace ya tiempo que vengo afirmando que en realidad nada es gratuito. Esto puede parecer una obviedad para muchas personas, y una falsedad para otras muchas. Pero a lo que yo me refiero es a su carencia de valor. Y tampoco me refiero a su carencia en cuanto que «valor de cambio», sino a su carencia de «valor de uso».

En otras palabras, lo que quiero decir es que nadie acepta jamás una lección gratis.

Partiendo de que la respuesta natural de la mente humana es siempre egocéntrica, ya que no somos racionales por naturaleza, la aceptación de una lección, o usando términos más comunes, de un producto o un servicio de forma gratuita, es decir, de forma que no exista ningún tipo de contraprestación, será completamente estéril. Será Infructuoso.

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