Publicado el Deja un comentario

Diario – 29 de Junio de 2020

Se suele apelar con bastante frecuencia a la coherencia de las personas. Incluso percibimos como virtuosa esa cualidad de actuar conforme a como pensamos. Pero yo no consigo tener ese nivel de perfección.

De hecho, creo que esa virtud de pensar y actuar consecuentemente, es en realidad y en la mayoría de casos, una falsedad. Un auto-engaño. Un mentira gigante. Porque la coherencia, en su mayoría, no es actuar conforme a como pensamos, sino actuar conforme a aquello que creemos.

Hay una diferencia sustancial y muy sencilla de entender: el pensamiento se mueve; la creencia es estática.

La vida está llena de paradojas. Y las personas repletas de contradicciones (otra cosa es aceptarlas).

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.