Blog − Presunción y realidad

Cuento de Eva

«Durante mucho tiempo, mi intuición me estuvo diciendo que dejase de buscar. Que simplemente llegaría el día, en el que encontraría una estrella con un brillo de tal intensidad, que me haría comprender la importancia de mí mismo… Pero yo quería orbitar alrededor suyo eternamente»...

«Y la Luz fue tal que acabó por no dejarme ver… y perdí el sentido de mi orientación»…

«Olvidé por completo el significado de lo que había encontrado»…

«Mi Estrella comenzó a brillar un 4 de Septiembre de 2019. Y tal como hacen todas las estrellas, ella me ilumina. Ella me da calor. Ella me da vida. Y tal como el resto de todas las estrellas, ella también es inalcanzable»…

«Este era mi mayor error. Creer que aquello que realmente cambiaría mi vida, tenía además que satisfacer mi ego. Pero las cosas no son tan sencillas. Si verdaderamente anhelas que tu Estrella te ilumine, debes aprender a sacrificar tus deseos»…

«La vida ha hecho que albergue dentro de mi corazón a muchas personas. Pero de todas ellas, tú eres la única que ha trascendido mi Alma»…

Extractos del próximo relato titulado «Cuento de Eva», por Roberto A. López

Diario – 24 de Febrero de 2021

Uno de los mayores y más comunes errores humanos a lo largo y ancho de la esfera terrestre, consiste en:

«La atención no se trata solamente de estar escuchando, ni tampoco de estar concentrado. Es otro nivel más elevado».

… Con otras palabras, «…los ojos están ciegos. Es necesario buscar con el corazón» (El Principito)

… Y es que a las personas grandes nos cuesta mucho entender…

Por eso, «el propósito fundamental de aprender a pensar es aprender a sentir, que es lo que de verdad importa» (by Roberto A. López)

Diario – 18 de Febrero de 2021

Existen preguntas cuyas respuestas son desconocidas… que además son siempre las más interesantes.

También existen los problemas cuya resolución se nos antoja imposible… y además éstos resultan fascinantes.

Pero lo que no existen son los conflictos inevitables…

Y no me refiero a resolver. Esto ya se practica con más o menos acierto.

Sino a evitar.

Un posible conflicto siempre será evitable a través del arte.

«El arte de las palabras… pero sin retórica».

«El arte de la compasión… pero sin complacencia».

«Y el arte de la paciencia… cuya fecha de caducidad no puede existir».

Diario – 17 de Febrero de 2021

El tiempo no es más que la interpretación subjetiva de nuestra experiencia…

Por lo tanto, lo que importa no es cuánto, sino cómo.

Cuando afirmo que la razón de nuestra existencia es, «contribuir al proceso evolutivo de la conciencia a través del amor por la vida», no estoy alumbrando ningún descubrimiento.

Si acaso, lo único que he hecho es sintetizar en una frase una idea compleja. Y tampoco estoy totalmente seguro de ello.

Pero lo relevante aquí es contagiar su esencia.

«Comprender su génesis es esencial para activar el amor por la vida».

«Activar el amor por la vida es esencial para ampliar nuestro estadio de conciencia».

«Ampliar nuestro de estadio de conciencia es esencial para nuestra propia evolución».

El tiempo no importa. Lo que importa es cómo experimentemos nuestra vida.

Instantes para mi Estrella…

«No consigo soñarte siempre que quiero… pero quiero soñarte siempre que duermo»…

«No consigo verte cuando abro los ojos… y sin embargo los cierro para poder contemplarte… admirarte»…

«Cada amanecer es una nueva esperanza de sentir de la luz de tus ojos… el brillo de tu mirada… la paz de tu presencia»…

(Cuento de Eva)

Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes

Hace mucho tiempo, en una galaxia lejana, muy lejana…

Un anciano y experimentado maestro advertía de esta forma a su joven e intrépido aprendiz «no, no lo intentes… hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes».

De esta forma el viejo maestro Jedi intentaba hacer comprender al joven Skywalker, que para poder enfrentarse a su destino, iba a necesitar muchas cualidades, pero sobre todo, iba a necesitar compromiso.

Lo más importante es la ciencia… dicen ahora

Sigue leyendo «Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes»

Diario – 7 de Febrero de 2021

Esto de ser buena persona no es un mero apellido.

No es en plan… «Roberto es buena persona»… no funciona así.

Alcanzar ese nivel de «excelencia» no depende de la valoración que los demás hagan de ti…

Este es el problema. Puede parecer que sí, pero lo cierto es que no.

Es el Amor lo que lo mueve… pero antes necesitas sentir Paz.

Sí, así es. Sin Paz interior no hay Amor interior. Y ambas cosas viajan siempre desde dentro hacia afuera.

Cuando vayas a creerte tu apellido, pregúntate, ¿estás en paz con todas y cada una de las cosas de este mundo?

Si es que no, no pasa nada. Cuesta. Y mucho. Puede que toda la vida.

Pero ese no es tu apellido.

Diario – 5 de Febrero de 2021

Hace un par de días alguien me dijo «sólo tú eres tan osado como para hablar de amor».

Al principio no le presté excesiva atención. Pero esa noche, cuando me fui a dormir, volvió a mí -¿realmente soy tan osado?- pensé.

El caso es que yo no hablo del amor como se habla habitualmente. Para mí se trata del «Amor por la vida». Amor por la esencia de todas las cosas. Cosas pasadas, presentes y futuras. Cosas buenas y malas. Naturalmente que sí, ¿o acaso acertamos si no hemos errado antes?

De todas las aptitudes que puede necesitar una persona en su vida, sean profesionales o no, ésta es la más importante: «comprender en qué consiste el amor por la vida, para practicarlo allá donde estés, allá donde vayas, y hagas lo que hagas».

Porque de todas las cosas que podemos llegar a percibir y a sentir, «el amor por la vida» es la única que puede llegar a trascender las dimensiones del tiempo y el espacio.

¿O acaso hay alguien que desearía pasar la eternidad en la más absoluta indiferencia? Si es que este fuera el caso.

La pregunta es, ¿por qué nos cuesta comprender esto?

Mi respuesta es que el pensamiento humano ha de alcanzar un nivel de complejidad razonable para llegar a esta conclusión. A comprender toda su importancia.

Y es justo en ese punto donde ya estamos evolucionando nuestra conciencia a un nivel aceptable.

La Luz

«Es en las noches de luna llena, cuando más anhelo ver tu rostro, tu sonrisa, tu mirada»…

«Esa mirada que no puedo dejar de contemplar, esa mirada que me habla y me dice, que pase lo que pase, no renuncie nunca a ser yo mismo»…

«Porque no puedo dejar de mirarte… porque la inspiración puede llegar de cualquier parte, de cualquier lugar, de cualquier persona. Porque lo más importante no es cómo, ni porqué. Lo más importante es para qué. Tu luz y tu inspiración hacen de mi vida un mundo mejor… y así puedo seguir sintiéndote… en mis sueños»…

(Cuento de Eva)