La simpleza no es sencillez. Y la complejidad no necesariamente es complicación. La mente simple ofrece pensamientos complicados. Sin embargo, el pensamiento complejo supone vivir con actitud de sencillez.

El pensamiento complicado de la mente simple, buscará su satisfacción en asuntos insustanciales. El pensamiento complejo de la mente sencilla, hallará su satisfacción en la esencia de las cosas.

Y en última instancia, no hay nada más sencillo que el Amor y la Belleza. Sólo la conciencia evolucionada de una mente sencilla, a través del pensamiento complejo, sabe que esto es cierto. Y sobre todo, coherente.