Yo no estoy en contra de ningún tipo de ideología. Para nada. En absoluto.

Es sólo que para mí, son totalmente estériles, ya que el propósito es realmente “sentirme” feliz.

Es decir, equilibrado.

Pero si el propósito fuese “creerme” feliz, entonces igual sí que me servía alguna.

Pero no es el caso.

Las ideologías estancan mis pensamientos. Y, me mantienen en lucha interna.

Si no existe el equilibrio en la unidad, nunca va a existir el equilibrio en el conjunto.