Hace ya tiempo que vengo afirmando que en realidad nada es gratuito. Esto puede parecer una obviedad para muchas personas, y una falsedad para otras muchas. Pero a lo que yo me refiero es a su carencia de valor. Y tampoco me refiero a su carencia en cuanto que «valor de cambio», sino a su carencia de «valor de uso».

En otras palabras, lo que quiero decir es que nadie acepta jamás una lección gratis.

Partiendo de que la respuesta natural de la mente humana es siempre egocéntrica, ya que no somos racionales por naturaleza, la aceptación de una lección, o usando términos más comunes, de un producto o un servicio de forma gratuita, es decir, de forma que no exista ningún tipo de contraprestación, será completamente estéril. Será Infructuoso.

Da igual las necesidades que sufran las personas receptoras de dicho bien. Si éstas no contemplan la necesidad de comprender que, al menos en algo deben comprometerse, aquello que reciban nunca será verdaderamente «útil». Y es precisamente la capacidad que tiene nuestra mente para auto-validar nuestro egocentrismo lo que subyace en la base de esta falta de comprensión para comprometernos.

El Reiki

Hace algunos meses llegó a mis manos un documento en el que se describe de forma más o menos breve, la naturaleza y el origen del Reiki. Ciertamente yo no soy experto en esta práctica ni tampoco en otras similares. Sin embargo, su contenido me resultó fascinante por la explicación que contiene acerca de principios elementales de la naturaleza humana.

Según estas páginas, hace algo más de 100 años, el doctor Mikao Usui tras una ardua búsqueda por intentar comprender y adquirir la facultad de curar la enfermedad física, que según los antiguos escritos tenía el Buda, viajó a la montaña sagrada Kori-Yama, y allí a través de una experiencia mística adquirió el saber de cómo curar mediante la «Fuerza Vital Universal», que es lo que significa la palabra Reiki.

A partir de ahí se dispuso a emplear su conocimiento de curación en los barrios bajos de la ciudad de Kyoto. Así, se entregó completamente a curar a personas mutiladas y afligidas por enfermedades visibles que pedían limosna. Pero acabó comprobando que esas personas, aún habiendo sido sanadas, preferían seguir viviendo de la misma forma. No querían cambiar de vida. Fue entonces cuando acabó comprendiendo que la sanación no puede ser efectiva y duradera si ésta no incide en los cuatro planos: físico, emocional, mental y espiritual.

Es decir, el Ser debe tomar parte activa en todo proceso, y por tanto cuando recibes algo debes ofrecer una contrapartida o intercambio que exprese tu implicación. A través de esta conclusión, el doctor configuró lo que son las 2 reglas y los 5 principios del Reiki.

PRIMERA REGLA: Todos los seres tratados deben pedir su propio tratamiento. Nadie debe interferir en la voluntad y el libre albedrío del otro ser. El ser que no pide ser tratado, significa que una parte de él se resiste a ser sanada, y esta opción debe ser respetada por todo sanador.

SEGUNDA REGLA: Todo tratamiento debe ser compensado de alguna forma para que exista un intercambio de energía entre transmisor y receptor. La finalidad de esta regla es que el receptor se involucre, se implique y se comprometa por su sanación.

LOS 5 PRINCIPIOS:

Sólo por hoy no te irrites.

Sólo por hoy no te preocupes.

Sólo por hoy agradece todos los dones de tu vida.

Sólo por hoy realiza tu trabajo honestamente.

Sólo por hoy sé amable y respeta a todo a ser viviente.

(Contenidos extraídos del Pranavidya Primer Grado – Witryh)

El Efecto

Aquellas personas acostumbradas a la literatura etnográfica, hallarán ciertas correlaciones con el concepto de reciprocidad, y la importancia que tiene en determinados contextos culturales el devolver aquello que se recibe.

Pero vayamos un poco más allá. En el ámbito de la educación ¿acaso aprende un alumno si no valora la enseñanza?; o en el ámbito profesional ¿qué valor tiene para un cliente nuestra ayuda si él la percibe como gratuita?; y en el ámbito del consumo ¿es valioso aquello que adquirimos sin ningún tipo de esfuerzo?; y la más importante ¿puede llegar a sentir el amor que se le da, alguien que no se ama a sí mismo?

La principal enseñanza de la historia de Mikao Usui, no es cómo llegó a adquirir el saber de la sanación, por muy relevante que esto resulte para muchas personas. Por mucho que uno crea en una especie de «orden superior», lo cierto es que nuestra vida se desarrolla a nivel terrenal, y lo importante no es cómo llegamos a hacer lo que llegamos a hacer, sino para qué sirve.

Así que, lo que debemos aprender del doctor Usui, no es cómo lo consiguió, sino su búsqueda incesante de la verdad para hacer algo bueno. Esa búsqueda, la lleve a cabo quien la lleve a cabo, y persiga lo que persiga, no es resultado de nuestra inteligencia, sino de nuestro Pensamiento Crítico & Creativo.

Antes me remití a que es precisamente la capacidad que tiene nuestra mente para auto-validar nuestro egocentrismo, lo que subyace en la base de esta falta de comprensión para comprometernos. Y es que el pensamiento complejo no nace de un nivel mayor o menor de inteligencia, sino de nuestra actitud y voluntad. Y esto no es para nada gratuito. Tiene coste, y suele ser bastante alto, porque nos va a enfrentar en un primer momento a lo peor de nosotros mismos.

El Pensamiento Crítico & Creativo es la herramienta que nos conduce a considerar que las cosas no tienen porqué ser como son, y nos empuja hacia caminos completamente desconocidos. Caminos inmensos que podrán o no cambiar nuestra forma de vida y la de los demás. Pero que sin ninguna duda, merecen la pena ser recorridos.