Para Dácil. Porque gracias a ella se apuntó en la dirección correcta.

El amor es la fuente -me dijo- … El Amor es la fuente… me dije a mí mismo, mientras ella me escuchaba atentamente. Tenía sentido. Llevaba meses intentando darle un marco conceptual. Una forma de definir eso que me faltaba. La dije que no acababa de encontrar las palabras adecuadas. Elle me contestó que en realidad esa idea de la fuente, había surgido de manera espontánea en una conversación con una amiga días antes.

Me pareció maravilloso. Por fin había encontrado la forma de delimitar aquello que sabía. Que es el Amor lo que “mueve” la evolución de nuestra conciencia, y en última instancia, lo que permite que la vida continúe evolucionando.

No sé si llegaré a mostrarle el suficiente agradecimiento por todo lo que hizo por mí… y por ella.

Porque el final de todo… era también el principio de la historia… siempre Eva.